Las marcas deportivas se fijan mucho en el perfil de cada futbolista. No es lo mismo ser defensa que ser delantero. Los atacantes acostumbran a tener muchas más facilidades para firmar acuerdos millonarios.
La edad también cuenta. Tener 20 años y no haber debutado en la élite o en la selección es un hándicap. La crisis, la pandemia y la menor inversión de las marcas ha fomentado que muchos grandes jugadores se marchen a la competencia al acabar sus contratos, según el portal Mundo Deportivo.