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¿Hasta cuándo amamantar? La importancia de la lactancia materna prolongada y el proceso del destete

La lactancia materna es uno de los pilares fundamentales para el desarrollo saludable de los niños, ya que proporciona una nutrición completa, fortalece el sistema inmunológico y contribuye al desarrollo físico, cognitivo y emocional desde los primeros días de vida. Además, fortalece el vínculo afectivo entre madre e hijo, generando seguridad y confianza.
Sin embargo, una pregunta común entre madres, familias y cuidadores es: ¿hasta qué edad se recomienda continuar con la lactancia materna?
La licenciada Luvia Liset Juárez Hernández, de la Sección de Enfermería del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS), explicó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el propio IGSS recomiendan la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida. En este período, el bebé no necesita ningún otro alimento o bebida, ni siquiera agua, ya que la leche materna contiene todos los nutrientes e hidratación que necesita.

A partir del sexto mes, es recomendable iniciar una alimentación complementaria adecuada, manteniendo la lactancia como parte fundamental de la dieta del niño. “La lactancia materna puede y debe continuar hasta los dos años o más, si así lo desean la madre y el niño”, indicó la licenciada Juárez. “La leche materna sigue proporcionando beneficios inmunológicos, emocionales y nutricionales incluso después del segundo año de vida.”
Entre los múltiples beneficios de una lactancia prolongada se encuentran una mejor respuesta del sistema inmunológico, mayor protección contra enfermedades, mejor desarrollo cognitivo y emocional, así como una relación directa con mejores indicadores educativos y menor incidencia de enfermedades crónicas en la vida adulta.
Respecto al destete, Juárez resaltó que este debe ser un proceso gradual, respetuoso y guiado por el ritmo del niño. “No existe una edad exacta para dejar de amamantar. Algunos niños están listos antes, mientras que otros necesitan más tiempo”, señaló.

Recomendó reducir poco a poco la frecuencia de las tomas, ofrecer alternativas de consuelo, establecer límites de manera amorosa y reforzar el afecto mediante abrazos, juegos, contacto visual y palabras dulces. “Es importante que el niño reciba muchas muestras de cariño durante esta etapa de transición, para que no sienta la pérdida como una separación emocional”, afirmó la profesional.
Durante la Semana Mundial de la Lactancia Materna, el IGSS está reforzando sus campañas de información, orientación y apoyo a todas las madres, reconociendo la lactancia como un acto de amor, salud y vínculo para toda la vida.












