Salud y Bienestar
Más allá del delito: las secuelas psicológicas que dejan las extorsiones

Las extorsiones no solo representan una amenaza para la seguridad de quienes las sufren, sino que también pueden generar graves consecuencias en la salud mental de las víctimas y de su entorno familiar.
De acuerdo con especialistas, este tipo de delitos provoca una pérdida de la sensación de seguridad personal, afecta el sentido de vida y puede interrumpir proyectos, metas y actividades cotidianas. Además, las personas que han sido víctimas de extorsión pueden desarrollar trastornos de ansiedad, depresión e incluso paranoia.
Impacto en las familias
Las consecuencias de una extorsión no se limitan a la víctima directa. En muchos casos, las familias se ven obligadas a modificar sus rutinas, cambiar de vivienda o incluso abandonar su lugar de origen para protegerse de posibles amenazas.
Esta situación genera inestabilidad emocional y también repercusiones económicas, especialmente en comerciantes que dependen de sus negocios para obtener ingresos.
En el caso de los niños, el impacto puede ser aún mayor, ya que pierden la sensación de seguridad dentro de su hogar sin comprender completamente las razones de los cambios que experimenta su familia.
Buscar apoyo profesional
Ante este panorama, la especialista Gabriela Escobar recomiendan tomar conciencia sobre las secuelas que puede dejar una extorsión, no solo en términos de seguridad, sino también a nivel psicológico.
Asimismo, destaca la importancia de buscar apoyo profesional para evitar que las consecuencias emocionales se prolonguen en el tiempo, permitiendo a las víctimas recuperar su estabilidad y retomar sus actividades junto a sus familias.
*Con información de Abraham Mendoza / Azteca Noticias.










