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Enfrentó 8 veces la muerte y murió a los 101 años tras décadas en prisión

Francis Clifford Smith pasó más de siete décadas privado de libertad y enfrentó en ocho ocasiones una posible ejecución por un asesinato cometido en Connecticut en 1950. Aunque siempre sostuvo su inocencia, su condena se mantuvo durante décadas y su sentencia de muerte terminó siendo conmutada por cadena perpetua en 1954.
Smith fue condenado por el asesinato de Grover Hart, un vigilante nocturno de un club náutico. La evidencia en su contra fue cuestionada con el paso de los años: algunos testigos se retractaron, otro recluso confesó posteriormente el crimen y uno de los agentes que participó en su interrogatorio llegó a manifestar que dudaba de su culpabilidad.
Durante su prolongado encarcelamiento, Smith se ganó el apodo de “El hombre de los pájaros de Osborn” porque acostumbraba guardar pan de la prisión para alimentar a las aves. Tuvo algunos breves periodos fuera de prisión, pero regresó tras una fuga y, posteriormente, por violaciones a su libertad condicional.

Smith murió mientras dormía a los 101 años, después de haber pasado la mayor parte de su vida tras las rejas. Su caso también puso en relieve el creciente envejecimiento de la población penitenciaria en Estados Unidos y el debate sobre alternativas como la libertad condicional por razones humanitarias para personas de avanzada edad.







